Aprendí a escribir cuando iba a párvulos... me dieron mi primer lápiz de minas y un cuaderno Rubio titulado Escritura vertical.
Todo eran palitos y redondas que se unían de forma curiosa.
Pasados unos años he de aprender otro tipo de escritura, en la que el cuaderno es un blog, el lápiz son mis dedos y las páginas no pasan en horizontal, sino en vertical...



jueves, 18 de agosto de 2011

el tres rojo...

espero a que Quim llegue de trabajar para poder cenar unas gambas rojas que le he comprado de sorpresa... copa de vino en mano me pregunto qué puedo hacer ahora que Noa ya está dormida... me acabo el libro que estoy leyendo? hago el crucigrama de Fortuny? escribo en el blog?...

ya han pasado la mitad de mis vacaciones... desayunos y cenas en la terraza frente al mar... algunas conversaciones espóradicas con vecinos del pueblo... mañanas de playa charlando con Enriqueta, una mujer que viene cada día a disfrutar de esta playa y con la que compartimos más cosas de las que a priori -yo 36, ella 63- parecía... cubo y pala en mano hemos construido un sol, una galleta de genjibre y una lagartija... para los detalles (ojos, sonrisa, botones...) utilizamos petxinas que recogemos Noa y yo de punta a punta de la playa... creo que disfruto más yo que ella...

... juegos de cartas y rummikub acompañados de vino nos amenizan las veladas... conversaciones sobre nuestra vida y futuro, sobre las cartas a los lectores o noticias que leemos diariamente en La Vanguardia... o sobre qué haríamos si nos tocara el sorteo extraordinadio de la ONCE -fue ayer pero no hemos sido los afortunados con elpremio, así que hoy hablaremos de otras cosas-... largas horas leyendo La caída de los gigantes, de Ken Follet...

las tardes las dedicamos a pasear, a ir al parque y algunos días -los menos- bajamos a comprar al pueblo de al lado -aquí no hay ningún comercio-... cuando bajo del coche delante del supermercado me parece que estoy en Nueva York, sólo tengo ganas de volver a mi pueblo de Verano Azul particular... Enriqueta es mi Julia, los niños del pueblo que juegan en la plaza y no se atreven a acercarse a las chicas son Javi, Pancho, Tito... a Chanquete no lo he conocido -y casi mejor, no querría volver a llorar su muerte-...

el Ipod ha terminado todo el aleatorio de canciones dos veces -hay más de 800-... me ha sorprendido alguna canción que no recordaba tener... Ismael Serrano ha acompañado varias veces el Roma y las tostadas por la mañana... las horas de lectura... y las veladas... -Quim está un poco harto, pero yo no me canso...-

pero hay un pero... estoy todo el día pensando en que queda un día menos para volver... lo intento, pero no puedo quitármelo de la cabeza, y estoy siempre pendiente del reloj, quiero hacer taaantas cosas que voy siempre con prisas... corre a la playa... corre a comer... corre a leer... corre a hacer la siesta... corre al parque... no quiero dejarme nada y esto hace que no disfrute al cien por cien...

escribo esto para que no se me olvide nunca estos días en este pueblecito de la costa del Garraf... escribo esto para darme cuenta de que he de disfrutar de cada minuto de los que quedan hasta que hagamos maletas y volvamos a la rutina invernal aunque sea un 29 de agosto...

he visto alguna casita en alquiler y me planteo venir aquí a vivir... pero, como hablaba con Mónica el otro día que vino a visitarme, supongo que es fruto de querer cambiar mi vida, y cambiar el piso es lo fácil cuando lo que realmente me abruma es el trabajo -o, mejor dicho, quién me controla-... cambiar de piso solo está en mi mano -y la de Quim, por supuesto, que es el que pone un poco de "seny" en nuestra vida y ahora no lo ve claro-...

en una de las conversaciones con una chica que creía veraneante como yo, me dijo que vivía aquí, que eran muchas las familias que lo hacían, todas familias con hijos pequeños... me animó a venir, me contó las maravillas de la vida en este pueblo, de la calidad de vida, de lo sanos que crecen los niños... sólo me faltaba esto!... no me costaría tanto volver a donde no quiero si por la noche pudiera cenar viendo el mar, si mi hija creciera en un ambiente más sano... viviría su primer amor de verano con algún Javi o Pancho -mmm... prefiero a Javi, era más guapo-... quizás entonces se me irían las prisas y realmente dejaría de mirar el reloj a todas horas... podría incluso plantearme volver a hacerme autónoma, aquí hay oportunidades de negocio, solo es encontrar la combinación, como en el rummikub... tengo dos treses y no puedo bajarlos, pero sé que sólo he de pensar un poco y encontraré el tres -rojo o negro- que me falta... está en la mesa y no consigo verlo... alguien puede ayudarme?...