Aprendí a escribir cuando iba a párvulos... me dieron mi primer lápiz de minas y un cuaderno Rubio titulado Escritura vertical.
Todo eran palitos y redondas que se unían de forma curiosa.
Pasados unos años he de aprender otro tipo de escritura, en la que el cuaderno es un blog, el lápiz son mis dedos y las páginas no pasan en horizontal, sino en vertical...



martes, 22 de diciembre de 2009

... eso, no hay dinero que lo cambie

en unos minutos empieza el esperado sorteo del Gordo... no sé si es por la crisis, si es que no ha hecho frío hasta ahora -y, cuando lo ha hecho, ha sido demasiado y no apetecía salir a la calle- o si es que ya no sale apenas el anuncio de la lotería... quizás soy yo sola, pero está a punto de empezar y aún no estoy emocionada pensando qué haría si me toca...

quizás estoy así porque después de muchos años, hoy no voy a poder ver el sorteo -dudo que en xxx me dejen, ni siquiera, poner la radio-... así que quizás estoy toda la mañana pasando frío, viendo como llueve sin poder salir a tomar un café, fregando el suelo cada vez que entra alguien sólo a mirar... y resulta que, en el minuto m, la niña x y el niño y de San Idelfonso han sido fotografíados con mi número impreso en la bolita marrón... aún no lo sabré, pero de repente seré millonaria y mi vida va a cambiar...

mmm... 300.000 euros (imposible que sea más, porque no he jugado más de un décimo por número)...

lo primero que haría sería despedirme de mis compañeras de trabajo -y no porque piense que con ese dinero ya me puedo retirar, porque sé seguro que no, sino porque buscaría algo mejor tomándome un café cuando me viniese en gana-... inmediatamente después, miraría vuelos -low cost, por supuesto, no vayamos a gastarlo todo en un día- y me iría de viaje... Nueva York estaría bien, pero en esta época hace mucho frío, además es un viaje que tenemos pendiente con mis ex-socios, así que quizás propondría a Quim irnos una semanita a alguna isla paradisíaca después de fin de año -lo pasaría en Graceland igualmente- y dejaríamos NY para mayo o junio... me compraría un coche -mi viejo Peugeot 206 lo entendería-... como sería un todoterreno, debería cambiar de parking, así que aprovecharía para comprar una plaza de parking para coche y moto en el barrio... haría algún regalo a mis padres, demás familia y amigos que me apetezca... iría a cenar una noche al Bulli... encargaría en el teletienda una power plate -sigo sin conseguir ir al gimnasio-...

... sigo pensando... pero creo que no haría mucho más... de hecho, creo que la vida no puede -o no debe- cambiar tanto... Noa se seguiría despertando a las 7.00am para desayunar... eso no hay dinero que lo cambie -ni quiero-... debería dejar a mi hija en casa de los abuelos cuando Quim y yo nos fuéramos de viaje -no es que no quiera viajar con ella, me muero de ganas, pero antes necesito hacer un viaje con mi marido porque creo que nos lo merecemos... y lo necesitamos-... una semana sin verla sería duro, la echaría mucho de menos... eso no hay dinero que lo cambie -ni quiero-... nuestros amigos, compañeros ideales de cenas, de conversaciones, de risas, de apoyo y ánimos -todo momentos inolvidables- seguirían siendo los mismos... eso no hay dinero que lo cambie -ni quiero-...

... y seguiría con este blog... unas semanas escribiría varios días seguidos... otras, por el contrario, no daría señales de vida... y no porque no quisiera, o porque no tuviera tiempo... quizás porque me quedaría en blanco... sin inspiración... sin poder teclear dos palabras seguidas con sentido... y eso, no hay dinero que lo cambie...