Aprendí a escribir cuando iba a párvulos... me dieron mi primer lápiz de minas y un cuaderno Rubio titulado Escritura vertical.
Todo eran palitos y redondas que se unían de forma curiosa.
Pasados unos años he de aprender otro tipo de escritura, en la que el cuaderno es un blog, el lápiz son mis dedos y las páginas no pasan en horizontal, sino en vertical...



jueves, 25 de febrero de 2010

hierba mojada...

salgo a la terraza... después de varios meses lloviendo día sí día también, luce el sol... la brisa es agradable... el vecino de enfrente está regando las plantas... me impregna un olor de hierba mojada....

huele a verano...

si cierro los ojos puedo ver a mis padres sentados en el sofá de una casa que teníamos en la montaña... ya hemos comido y mi padre lee el periódico mientras mi madre ojea una revista de tendencias para redecorar el salón... el sol quiere entrar por la ventana, pero hemos bajado las persianas lo suficiente para poder disfrutar de la luz natural sin que el calor penetre en el salón... son las 4 de la tarde y en breve vendrán a buscarme para ir a la piscina... llamarán a la puerta y diremos: adelante!... no se cierra con llave... para qué? nos conocemos todos... algunos amigos de mis padres entran incluso sin llamar... de repente aparecen en el salón con algo de comer o beber... salen al jardín y allí toman el café y algún licorcito... una amiga de mi madre siempre trae rosquillas caseras... son deliciosas... un día me las intentó enseñar a hacer y me salían gruesas como un donut... quizás algún día consiga hacerlas como ella...

se oye una moto a lo lejos... creo que es Juan... somos tan pocos en esta urbanización que reconoces quién viene por el sonido de la moto... a veces oyes dos juntas y sabes que son esta nueva pareja del verano... se conocen desde que eran pequeños, pero este año, en las fiestas, se han descubierto... se han dado el primer beso entre los árboles del bosque...

parece que todos van hacia la zona comunitaria... a ver si vienen mis amigas a buscarme que no me lo quiero perder...

llegamos y colocamos las toallas al lado de la piedra que hay en medio del césped... parece puesta expresamente -seguro que es así- tiene forma rectangular y una altura ideal para sentarse, de forma que te cuelgan ligeramente las piernas... algunos ya se están bañando, yo espero las dos horas de rigor... cuento los minutos... meto un pie, está fría... me siento en el borde mientras mi amiga me cuenta una anécdota que le ha pasado con el chico que le gusta... nos vemos todos cada día, pero siempre hay cosas nuevas que contar...

se acerca un chico de otro grupo... nos invita a una fiesta en casa de sus padres el próximo viernes... aceptamos encantadas... ya tenemos nuevo tema de conversación...

salimos del agua y a las siete bajamos al polideportivo... hoy hay dos partidos de fútbol sala... es la segunda ronda del campeonato... nosotras jugamos ayer, así que hoy toca descanso... todos los de la urbanización se reúnen para animar a sus amigos, hermanos, hijos... mientras se disputa el partido, alguien hace unos lanzamientos a canasta en el minicampo de baloncesto... en la otra esquina puedes ver a un padre que juega con su hijo pequeño... no levanta dos palmos del suelo pero también quiere disfrutar del acontecimiento del día...

las chicas mayores cogen las motos y van en busca de agua para los jugadores de fútbol... nos ofrecen si queremos acompañarlas y así nos dan una vuelta en la moto... sonreimos... nos sentimos mayores...

a las nueve empieza a anochecer... tenemos que ir a casa a cambiarnos para, después de cenar, ir al club social... allí disputamos las partidas de cartas, parchís y dominó que también son parte de la fiesta mayor y cuyos premios se entregarán el último día de agosto, en la gran paella que se celebra anualmente...
el partido ya ha terminado... para sorpresa de todos, han ganado los más pequeños... vamos hacia casa... recogemos las toallas que hemos dejado secándose en la piedra de la piscina... el jardinero ha puesto los aspersores y está regando el césped que rodea la piscina... me encanta el olor de la hierba mojada...

cierro los ojos... huele a verano...