ayer recibí dos regalos de parte de una persona que acababa de conocer... el primero -y no por ello más importante- fue decirme con una gran sonrisa y una mirada sincera, que le encantaba mi blog... el segundo fue el cuento El somni de la petita Efwa (también editado en castellano por ING Edicions) escrito por Àngels Consuegra y con ilustraciones de M.Carmen Fortuño (la persona que me lo regaló)...
... las ilustraciones son como pequeñas obras de arte... llenan de color una historia -a priori- triste...
... la autora del cuento, tras un trágico acontecimiento en su vida, decide irse como voluntaria a un pequeño orfanato de África... allí trabaja con niños que sufren parálisis cerebral, como la pequeña Efwa... fruto de esta experiencia, nació este cuento, cuyos beneficios son para ayudar a este pequeño orfanato y otros proyectos solidarios relacionados con la infancia... tenía los ojos llorosos mientras lo leía... lo he hecho en voz alta, como si se lo contara a alguien... me ha emocionado ver cómo se puede enternecer una tan cruda realidad... he llorado cuando he sido consciente de que los más desfavorecidos se ilusionan con pequeñas cosas... y no lloraba por ellos... sino por mi... por ver cómo hay tantas cosas cotidianas que a ellos emocionan y a nosotros nos pasan desapercibidas... Efwa sonríe al ver una mariposa revolotear a su alrededor... se ríe sin parar cuando se escurre la pastilla de jabón, como si fuese un pececito, dentro del barreño donde cada día la baña su madre...
gracias, M.Carmen por este regalo... gracias, Àngels, por compartir con nosotros tu experiencia...
en cuanto Noa tenga edad para entenderlo, se lo contaré una y otra vez... le enseñaré los dibujos, le explicaré la historia... y le ayudaré a disfrutar de las cosas cotidianas y que sepa lo afortunada que es... yo aún lo he de aprender...

... las ilustraciones son como pequeñas obras de arte... llenan de color una historia -a priori- triste...
... la autora del cuento, tras un trágico acontecimiento en su vida, decide irse como voluntaria a un pequeño orfanato de África... allí trabaja con niños que sufren parálisis cerebral, como la pequeña Efwa... fruto de esta experiencia, nació este cuento, cuyos beneficios son para ayudar a este pequeño orfanato y otros proyectos solidarios relacionados con la infancia... tenía los ojos llorosos mientras lo leía... lo he hecho en voz alta, como si se lo contara a alguien... me ha emocionado ver cómo se puede enternecer una tan cruda realidad... he llorado cuando he sido consciente de que los más desfavorecidos se ilusionan con pequeñas cosas... y no lloraba por ellos... sino por mi... por ver cómo hay tantas cosas cotidianas que a ellos emocionan y a nosotros nos pasan desapercibidas... Efwa sonríe al ver una mariposa revolotear a su alrededor... se ríe sin parar cuando se escurre la pastilla de jabón, como si fuese un pececito, dentro del barreño donde cada día la baña su madre...
gracias, M.Carmen por este regalo... gracias, Àngels, por compartir con nosotros tu experiencia...
en cuanto Noa tenga edad para entenderlo, se lo contaré una y otra vez... le enseñaré los dibujos, le explicaré la historia... y le ayudaré a disfrutar de las cosas cotidianas y que sepa lo afortunada que es... yo aún lo he de aprender...
