Aprendí a escribir cuando iba a párvulos... me dieron mi primer lápiz de minas y un cuaderno Rubio titulado Escritura vertical.
Todo eran palitos y redondas que se unían de forma curiosa.
Pasados unos años he de aprender otro tipo de escritura, en la que el cuaderno es un blog, el lápiz son mis dedos y las páginas no pasan en horizontal, sino en vertical...



viernes, 29 de octubre de 2010

como en casa...

por problemas de internet que no he sabido solucionar antes, llevo un mes sin poder acceder a mi cuenta de blogger... he de reconocer que he sentido vértigo... tantas horas dedicadas -últimamente pocas, lo sé-, tantas palabras escritas, tantas reflexiones..., parte de mi se encontraba de repente perdida en un universo que no conozco...

no sé cómo lo he solucionado... el problema igual que vino se ha esfumado, y vuelvo a tener delante de mi esta pantallita blanca que me encanta, y estoy contenta de poder seguir publicando, aunque sé que no será tanto como quisiera....

hoy me he empeñado en conseguirlo... estaba escuchando Antes de que cuente diez, de Fito&Fitipaldis, y no sé si son las letras de Fito o la copa de vino que me estoy tomando -la tercera ya- lo que me ha hecho entrar a saludar... a decir que me siento bien...

hace tiempo alguien me dijo: qué bien se está cuando se está bien...

aquí os la dejo...

pd. por cierto, el vértigo se ha esfumado como el problema internil (me encanta inventar palabros)... me siento bien... me siento en casa...

sábado, 25 de septiembre de 2010

manos de barro...

...el camino está lleno de piedras... algunas grandes, otras -las menos- más fáciles de sortear... no osas mirar a los lados, no puedes permitírtelo... podrías tropezarte y caer... has cerrado los ojos un momento, una mota de polvo inportuna ha invadido tu ojo derecho... de repente te ves besando el suelo otra vez.... te levantas limpiándote las hojas secas y la tierra que te han quedado en los pantalones... te sacudes las manos llenas de barro, mientras reemprendes el camino... alguien grita tu nombre... lo oyes pero no puedes detenerte... no puedes apartar la vista de tu camino... Caroooooola!... te detienes un segundo... miras a la derecha... allí lo ves, un camino liso, sin piedras... -¿y si están más adelante? éstas por lo menos ya las conozco...- pero algo en tu interior te dice que por qué no lo intentas... -¿y si no hubiese piedras? de aquí al horizonte no veo ninguna...-... -¿ y si sólo estuvieran en el camino que nosabescómo tomaste hace un tiempo?...- te vas... corres hacia quien te llama... cierras los ojos y notas que sigues caminando... poco a poco dejas de temer caerte... a malas, tienes tus manos que pararán el golpe... sólo necesitarás sacudirte el barro y seguir...

viernes, 17 de septiembre de 2010

la muñeca vacía de deseos...

una isla al sur de Thailandia... no logro recordar el día exacto, sólo sé que era finales de octubre del año 2006...

aquel día llovía, por lo que descartamos ir a la playa... improvisamos contratando a un taxista que nos llevó por toda la isla enseñándonos templos, budas gigantes, rocas con formas fálicas y un restaurante perdido en lo alto de una montaña donde comimos el mejor arroz con verduras que jamás había probado... antes de volver al bungalow, nos llevó a un pequeño templo alejado de la carretera y nos animó a entrar... me descalcé, entré despacio y me arrodillé en el suelo delante de un buda... sin mirarme, me puso una pulsera de hilo blanca en la muñeca derecha... cada nudo era un deseo, y sólo se cumplirían en caso de perder la pulsera...

sobraba mucho hilo por cada lado, por lo que le pedí a Quim que me hiciera más nudos (así podía pedir más deseos)... pensé que jamás se cumplirían... estaba tan bien atada, que era imposible que los nudos se deshicieran y se cayera la pulsera...

hoy, casi cuatro años más tarde, he notado un tirón al pasar por una puerta... mi muñeca estaba vacía de deseos... he mirado por todas partes, pero no había rastro de la pulsera... ha desaparecido... ja!... he sonreído... he sentido la misma ilusión que cuando aquel buda me la estaba anudando... no recuerdo que deseé, pero confío que se cumpla...

lunes, 13 de septiembre de 2010

el colchón de muelles ...

el día había sido duro... no más que lo anteriores, pero el cansancio acumulado lo había hecho más cuesta arriba... llegué a casa sobre las ocho... abrí la nevera y cogí un yogur azucarado... mientras se abría el correo pensaba en que las vacaciones habían acabado y me había quedado algo por hacer... no sé el qué, pero me había faltado algo... entré en una web de viajes buscando alguna oferta para el primer puente que hubiese... Roma, Londres, Praga... todo era demasiado caro... miré casas rurales de la provincia y vi una que me llamó la atención... casa rural de cuatro habitaciones... no apto para príncipes y princesas... reservé...

al llegar a la casa, los dueños salieron a recibirnos con una simpática sonrisa... Clin, el perro, también mostraba alegría moviendo el rabo enérgicamente... nos mostraron la habitación que nos habían preparado... me sorprendió la altura de la cama... la observé y me di cuenta de que había siete colchones... me hizo gracia y sólo esperaba no caerme de la cama porque la distancia hasta el suelo era considerable...

paseamos toda la tarde por los alrededores... charlamos. reimos... fuimos al pueblo más cercano a comprar mermeladas y hierbas para cocinar... el tiempo se nos echó encima y nos apresuramos en volver antes de que anocheciera... llegamos justo a la hora de la cena... tras saborear los exquisits platos preparados por Pilar, nos tomamos un pacharán casero en la terraza junto a otros huéspedes... ninguno habíamos estado allí antes y comentábamos lo bien que se estaba, lo calmada que era allí la vida... tras arreglar un poco el mundo, nos dimos las buenas noches...

nos costó subir a la cama, pero prometía ser cómoda... estaba tan cansada que nada más estirarme empecé a soñar... pero no duró más de un minuto... no pegué ojo en toda la noche... algo me molestaba en la espalda... un muelle, pensé...

a la mañana siguiente Pilar, al ver mi cara, me preguntó si había descansado... le mentí con una sonrisa, pero me guiñó un ojo y me dijo: notaste el guisante, verdad?


dedicado a todos los que en estos momentos me hacéis sentir tan bien... a todos los que siempre me tratáis como una princesa...

jueves, 9 de septiembre de 2010

reencuentro...

horas enteras delante del ordenador pero no puedo leer lo que tanto me gusta, ni escribir lo que tanto necesito, ni buscar lo que quiero, ni perderme... horas delante del ordenador y ningún momento de ocio internil (siempre me ha gustado inventarme palabros)...

una de mis primeras visitas es "sensemirar", cuyas fotos me inspiran... otra visita ineludible es "diariodeunocioso"... y veo que mi blog aparece en un lateral en la sección blogs que sigo... me alegra... pero mi cara cambia cuando veo que debajo pone: hace 4 semanas... ¿4 semanas?... ¿tanto hace que no tengo ocio internil?... ¿tanto hace que no tengo ni un momento para mi?... ni siquiera he hecho balance de mi vida (siempre lo hago en julio)... y estamos en septiembre y solo tengo tres meses para cambiar lo que no quiera, para mantener lo que me gusta y para intentar conseguir lo que quiero...

de unos meses a esta parte mi vida se ha movido tan rápido que una parte de mi se ha quedado atrás, en el limbo, como perdida...

hoy la he llamado y le he dicho que viniera hacia mi, que esta era nuestro sitio ahora, y que íbamos a recuperar el tiempo perdido... carola coch ha corrido hacia mi... y aquí está, para servirles...

jueves, 12 de agosto de 2010

nómada de verano...

vacaciones... que extraña sensación después de mucho tiempo sin poder disfrutarlas... siento vértigo y a la vez excitación de poder ver nuevos paisajes y poder pasar más tiempo con Quim y Noa...

echo la mirada atrás y recuerdo otros veranos en los que cada día me levantaba sin saber donde iba a dormir esa noche... encontraba el mejor sitio y allí me quedaba.. disfrutaba los días como si fuesen el último y cada día era mejor que el anterior... este verano hemos creído que era mejor programarlo (demasiado para mi gusto) pero con un bebé no es responsable (?) viajar de otra manera...

en vacaciones me gusta ser nómada... improvisar sobre la marcha... me da equilibrio y me (des)ubica en el mundo... pero este año deseaba un verano tranquilo y lo estoy teniendo... mañana hay lluvia de estrellas... tengo ganas de sentarme en la terraza de la casa que hemos alquilado en medio de la nada... pediré un deseo cuando vea una estrella fugaz, aunque pensaré bien lo que deseo, porque quizás se cumple...

tras pasar unos días en la Costa Brava (La Fosca, Pals, Calella de Palafrugell....) hoy nos vamos a La Cerdanya... allí espero encontrar lo que busco... lo he preparado con tanta ganas!... llevo esperándolo tanto tiempo que temo que no sea todo lo bueno que imagino... que espero... que necesito...

estoy a punto de cerrar la maleta y el ordenador no me lo puedo llevar... pregunté en la masía rural si tenían wifi y no sabían lo que era... puede que no haya ni cobertura de móvil... estaremos (des)conectados del mundo... (des)ubicados en la montaña... quizás esta es la manera de ser nómada este verano...

viernes, 25 de junio de 2010

where's my mind...

Con permiso de mi amigo ocioso, empiezo una saga de vivencias de viajes bajo el mismo nombre que él utiliza...

CRÓNICAS FORMENTEREÑAS (I)

Jueves 17 de junio... son las 9.30 y, como siempre, llegamos tarde... a las 9.00 teníamos que dejar a Noa en casa de mis padres y de allí ir hacia el aeropuerto... no conocemos la nueva terminal, no sabemos por donde se entra, se factura, se embarca... con nuestras tarjetas de embarque en la mano y la chaqueta colgando de la única maleta que llevamos (algo raro, siempre llevamos más ropa que días) nos dirigimos al control policial donde aparte de cinturón, zapatos y joyas, no nos hacen desnudar mucho más...

corriendo llegamos a la puerta 35... con la tarjeta de embarque en la mano y la chaqueta olvidada en el control policial, entramos en el avión... (cuando vuelva deberé ir a objetos perdidos, mmpffggrrr)...

vuelo tranquilo, agradable, estamos contentos, emocionados... volvemos a LA ISLA... desde el avión vemos Ibiza y Formentera... mira que cerca están!... casi podríamos ir a nado...
esperamos el autobús que nos llevará al puerto... somos dos, no vamos a coger un taxi, no vale la pena pagar 12 euros.... llega el autobús... 7,50... mmmm....

son las 13.25 y en 5 minutos sale el ferry a Formentera y no hay otro hasta a las 15.30... por dios, que no lo perdamos!... entramos corriendo en el ferry y nos disponemos a disfrutar del azul del mar (es increíble el color azul marino que hay en ese trayecto)...

después de tantos meses esperándolo, ya estamos aquí...

una hilera de puestos de coches de alquiler nos espera a la llegada... preguntamos varios precios y al final nos decantamos por un Suzuki Jimmy descapotable por tan solo 4 euros más al día que un Peugeot 205 de hace 12 años... (no había nada más económico... en ningún puesto)....

abrimos el techo solar, quim me hace una foto y vamos hacia el apartamento que tenemos alquilado... nuestra cara es de felicidad absoluta... hemos llamado a mis padres y hemos escuchado a Noa diciendo ooohh... la echamos de menos, pero estamos felices... nos esperan unos días de paz, de tranquilidad en LA ISLA... la isla en que el tiempo se para... en que la paz se transmite por todos lados...

cogemos la carretera principal que lleva a La Mola y nuestra cara cambia de golpe... coches, -muchos coches- pitidos, gente -mucha gente- yendo rápido., motos, caminones, autocares.. buf... pero qué ha pasado aquí?... resulta que nada, que no ha pasado nada... bueno sí, quizás un anuncio de cervezas...

atravesamos el caos y llegamos a una zona tranquila... dejamos las maletas y vamos a comer a ul chiringuito Ca Mari... mmmm... qué buena la ensalada de patata... mmmm... que fresquito el vino blanco (no voy a dar ni un duro a las cerveceras)... mmmm... qué paz!... después de comer nos tumbamos en la playa... arena blanca, agua turquesa... en el Ipod suena Where's my mind de The Pixies...

martes, 15 de junio de 2010

... promesa cumplida

el pasado día 4 hizo un año que escribía el post titulado volveré... prometo que volveré...

acababa de tomar la decisión de dejar el trabajo en medio de una crisis mundial, estaba a punto de dar a luz sin saber bien cómo cuidar a un bebé... la verdad es que no sabía qué iba a ser de mi vida... todo era incierto...

un anuncio de cerveza (pese a que no soy gran amante de esta bebida) me abrió los ojos... me llenó de entusiamo, de esperanza, de recuerdos... esas imágenes y esa música me implusaron a escribir ese post... no sabía por qué, no sabía cómo, pero sabía que en un año estaría bien, mejor que nunca... no sabía cuál era el camino a seguir pero sabía que lo conseguiría, así que me dejé llevar... hice lo que tenía que hacer en cada momento... el final feliz estaba allí, sólo tenía que tener paciencia porque mis pasos me llevarían a él...

mi hija, a punto de dar sus primeros pasos, nos ha descubierto la vida (cada día aprendemos algo los tres), tengo un trabajo que me encanta (lo he conseguido a pesar de que la tasa de paro aumenta cada mes), ah!, y dije que volvería y vuelvo... en un par de días estaré tumbada junto a Quim sobre la arena blanca de Illetes... lo prometí...

lunes, 14 de junio de 2010

... la media naranja

sólo me hacía falta coger un poquito de carrerilla para volver a escribir... las cosas poco a poco se van poniendo en su sitio y vuelvo a tener tiempo para ponerme delante del ordenador, abrir la página de creación de entradas y dejar que mis dedos se deslicen por el teclado ordenando las miles de ideas que cada segundo pasan por mi cabeza...

aún no me he acostumbrado a mi nueva imagen, quizás por eso ahora entro cada día... qué grises los títulos... a mi me gustaban color naranja... perdonar el inciso: "Sr. Blogger, por favor, ponga la opción de poder cambiar de color el título de la entrada"...

mientras el Sr. Blogger contesta, voy a darle algo de naranja a esta entrada... el otro día, en una librería encontré un pequeño libro en forma de medio círculo, como una D... era muy cortito y las páginas eran como de cartón grueso (como los libros de los bebés)... me llamó la atención las ilustraciones y cuando leí la historia me quedé prendada... desde aquí felicito a su autora e ilustradora Elena Ferrandis... contaba la historia de una media naranja hembra que buscaba desesperadamente a su media naranja macho (en adelante medio naranjo)...

había una vez una media naranja muy triste porque no encontraba a su medio naranjo... ella quería ser una pareja naranja... la ciudad estaba llena de medias naranjas con sus medios naranjos paseando por las calles, abrazados y riendo felices... estaba desesperada porque quería encontrar a su medio naranjo... pensaba que no existía y que se quedaría siempre media naranja soltera... cada vez que conocía a un medio naranjo lo intentaba, pero uno era ácido, otro seco, otro demasiado dulce... no encajaba con ninguno de ellos...

un día, cuando menos se lo esperaba (como suele ocurrir en estos casos) conoció a su medio naranjo... pero aún no había caído del árbol... ella le esperaba abajo, alargaba los brazos para poder tocarle... él le decía que es que aún no estaba maduro para algo serio... lo iba a visitar cada día esperando a que madurara y cayera del árbol...

por fin llegó el día en el que el medio naranjo maduró y quiso vivir con ella para siempre... ella lo abrazó fuertemente... se lo llevó a su casa... y lo exprimió... fin...



domingo, 13 de junio de 2010

... esto no se toca, quita

dicen que la curiosidad mata al gato... no sé si es por curiosidad o simple rebeldía, pero siempre toco lo que está prohibido, eso que en las tiendas tiene un cartel delante que pone No tocar... basta que lo ponga para que mi mano ya esté allí... aún no he roto nada que deba pagar, y quizás eso me da confianza para seguir tocándolo todo... aunque dudo que si algún día rompo y pago, deje de hacerlo...

ayer entré en el blog porque quería cambiar todos los enlaces que tengo a la derecha y vi una pestañita que ponía: diseño de plantillas, nuevo!... "oh! qué será??"... olvidé lo que quería hacer y cliqué encima... "anda, pero si está lleno de opciones nuevas... a ver qué hay aquí... anda, un fondo negro... anda, uno de topitos"... iba jugando y curioseando todos los dibujos... a la derecha había una pestaña muy grande que decía: aplicar al blog... "bueno, mientras no clique aquí no pasa nada"... tras divertirme jugando un rato poniendo el blog con los dibujos más frikies y horteras que veía, decidí salir porque ya me gusta mi imagen, todo blanco, con los textos en minúsculas, los enlaces ordenados según los iba creando y con los títulos de los post color naranja...

cuando volví a mi página de diseño... horror!! tenía las letras en rojo y negro, los laterales con una foto de libros horrorosa y todos mis enlaces desordenados...

"vale, no pasa nada, qué risa, voy a volver a ponerlo como estaba antes"... pero miré todas las opciones y ya no existe la plantilla que escogí hace dos años... así que tras más de una hora intentando dejar el blog lo más parecido posible a como lo tenía, éste ha sido el resultado... se parece, pero no ha habido forma de poner los títulos en color naranja...

lo he roto... y lo he pagado... pero, da igual, sé que otra pestañita diciendo: no tocar! o nuevo! me haré volver a clicar... sí, lo sé, la curiosidad mata al gato... pero me quedan seis vidas...

viernes, 11 de junio de 2010

... una familia de tres

hoy hace un año estaba a tres semanas de dar a luz... toda yo era una barriga, me costaba andar, me costaba dormir y sólo tenía ganas de que llegara el momento de ver a Noa...

hoy hace un año, a miles de kilómetros de aquí, nacía un bebé... entonces no lo sabían, pero ese bebé es ahora su hijo... y lo han conseguido tras muchos años llenos de ilusiones y sueños... de decepciones y lágrimas... de lucha y esperanza...

no ha sido un camino fácil, tuvieron que pasar infinitas entrevistas, superar muchas pruebas, desnudar su alma ante personas que no les conocían... incluso tuvieron que luchar contra el sistema... pero nada quebró sus fuerzas, sus ilusiones, su deseo de ser padres...

hoy, 11 de junio de 2009, Joan cumple un año... en menos de un mes cogerán un avión -lejos, muy lejos- siendo dos y cuando vuelvan a pisar Barcelona lo harán siendo una familia de tres... en menos de un mes podrán abrazar su sueño...

Javi y Mireia, enhorabuena por haberlo conseguido... por mostrar al mundo que os rodea que si quieres algo tienes que luchar y no rendirte nunca... y a Joan, felicidades, no solo por tu primer cumpleaños sino porque -sin aún saberlo- tienes los mejores padres del mundo, unos padres que -sin aún conocerte- te adoran, que esperan impacientemente el día que les digan que ya pueden volar a buscarte y que todos sabemos que lo darían todo por ti... de hecho, antes de que existieras en sus vidas ya lo hicieron...

miércoles, 2 de junio de 2010

... cuestión de tiempo

ninguna publicación en mayo... mmmmm... nunca había dejado un mes en blanco... muchos días, muchas semanas, pero ningún mes...

estoy intentando adaptarme a una nueva vida... a unos nuevos horarios... y no encuentro el momento de sentarme tranquilamente... ya no hay café y cigarro en la terraza... no tengo tiempo... no sé encontrarlo... tengo listas interminables de tengoqué...

cada noche, cuando pongo la cabeza en la almohada y por fin puedo cerrar los ojos, pienso en cosas que podría escribir... si los pensamientos pasaran directamente a esta ventanita, no tendría páginas suficientes en el blog para tantas palabras... frases... cuentos... historias... sueños...

lo conseguiré... encontaré ese momento en el que vuelvo a ser carola coch... de momento, he conseguido entar, poner la contraseña (casi la olvido), abrir la ventanita y escribir cuatro líneas para anunciar que sigo viva, que estoy bien, que solo es cuestión de tiempo... que solo es tiempo lo que me falta...

viernes, 30 de abril de 2010

... ramas

el otro día le propuse un juego a Eva... una misma foto, dos historias... una imagen bien encontrada, dos puntos de vista diferentes...

las dos nos hemos puesto a trabajar y hemos podido leerlas, comentarlas... no puedo esperar a que todos podáis disfrutar del experimento... supongo que ella la colgará en su universo... (no sé qué opinará el fotógrafo)

este fue mi punto de vista y así os lo cuento...

... ramas

Nil necesitaba alejarse para pensar. Los problemas se habían quedado en el hotel. No habían podido seguirle hasta el otro lado del lago.

(...)

Habían llegado el viernes a media tarde. Olga lo recogía en la agencia a las tres y en menos de dos horas ya deshacían maletas y cama...

Bajaron a recepción consultando alguna ruta a pie de menos de dos horas ya que no querían perderse la cena que tan bien les había vendido el propietario. La servían a las nueve. Julián les sacó un plano de la colina y les señaló varios caminos. Olga no estaba muy en forma, por lo que optaron por una ruta en plano. Llegaron a una fuente, donde bebieron bromeando con que era la fuente de la eterna juventud. De vuelta, ya cansados, caminaron en silencio. Sólo oían el ruido de las ramas que se mecían con el viento y algún pájaro trasnochador. Bajo sus pies, ruido de hojas secas.

Se sentaron en una mesa junto con otros huéspedes. Una pareja mayor que iban una vez al mes a relajarse, dos amigas que querían ahogar en el lago el (des)amor y otra pareja de su edad que celebraban su tercer aniversario de bodas. Compartieron vino y anécdotas. Juan y Rosa les contaban que desde que se habían jubilado venían una vez al mes porque habían encontrado en ese hotel la paz que toda la vida habían buscado. Se habían planteado dejar su piso de Barcelona y venirse a vivir allí, pero sus nietos –aún pequeños- les ataban demasiado. No querían perderse su crecimiento. A Lola su novio de toda la vida la había dejado y Mónica le había regalado ese fin de semana para animarla. Marcos y Ana cada aniversario hacían un viaje. Este año la economía no les había permitido viajar a otro país, por lo que optaron por un fin de semana de relax en la montaña. Nil no sabía por qué estaban allí. No buscaba especialmente la paza... su novia no le había dejado... no era su aniversario –ni siquiera estaban casados-...

Olga estaba especialmente habladora. Él seguía con sus pensamientos. ¿por qué estaban allí?... se habían conocido hacía muchos años y se reencontraron a través de una conocida red social. Habían quedado un par de veces. Un concierto. Una cena. Copas con amigos... y, sin darse cuenta, ya llevaban más de un año juntos. Se gustaban. Se entendían. Lo pasaban bien.

Se levantaron pronto. Desayunaron y prepararon la excursión del día. Hacía un sol radiante. Escogieron otra de las rutas que les había recomendado Julián. En esa ocasión debían coger el coche. Aparcaron a las afueras de un pueblecito y fueron andando colina arriba. En lo alto, entre una ladera de hierba, había una ermita de piedra. Estaba abierta. Olga quiso entrar. Se sentaron en un banco en silencio. Oyeron una puerta y apareció el cura. Les sonrió y se acercó hacia ellos. Les preguntó el nombre y les contó la historia de la ermita. Nil no sabía donde mirar. Hacía años que no entraba en una iglesia. Ni recuerda la última vez que habló con un cura. Ni siquiera creía en Dios.

- ¿no crees que es una ermita ideal para casarse?... ¿qué me dices?... Nil abrió los ojos como platos. -¿le estaba pidiendo en matrimonio? ¿ella a él?... Olga le miraba sonriendo, con los ojos chispeantes... él no contestó, solo pensaba ¿por qué estamos aquí?... Bajaron en silencio. Se acercaron al pueblo, compraron coca de azúcar y algún embutido para llevar a Barcelona y regresaron hablando de todo y nada al hotel.

Pasaron la tarde por los alrededores del lago. Se sentaron en una orilla y tiraron piedras. Nil siempre conseguía que botaran tres y cuatro veces. Olga no lo conseguía y se enrabiaba como una niña pequeña. Reían.

Antes de cenar se encontraron con Lola y Mónica. Se contaron lo que habían hecho aquel día. Nil apenas escuchaba. Desde que bajaron de la ermita no habían vuelto a hablar del tema. Temía que Olga lo volviera a sacar en algún momento porque no tenía ni idea qué contestar. Tomaron una cerveza en el bar. Olga estaba animada hablando con ellas y Nil aprovechó para decirle que iba a la habitación a descansar un rato. Al pasar por delante de la recepción camino de las escaleras que le conducían a la primera planta, observó que la puerta estaba abierta. Vio el lago. Salió y empezó a andar. Llegó hasta la otra orilla.

Nil necesitaba alejarse para pensar. Los problemas se habían quedado en el hotel. No habían podido seguirle hasta el otro lado del lago.

Fuente: Foto cedida por el fotógrafo Toni Tugues: sense mirar

martes, 27 de abril de 2010

ciao... ragazza

ciao!... tras un mes (de nuevo) sin aparecer por aquí -por falta de tiempo, por falta de inspiración, por (a ratos) falta de ganas...- vuelvo para haceros un regalo de Sant Jordi... el pasado 23 de abril en una librería de Barcelona estaba expuesto a la venta un libro nuevo... también está en internet (ver link en columna lateral)....

tras más de seis meses escogiendo fotografías, escribiendo historias, imprimiendo, editando, reescribiendo, .... por fin ha visto la luz el libro No siempre en este orden, relatos cortos inspirados en fotografías... con fotografías de Toni Tugues y textos de Carola Coch... como dice la frase que escogimos para empezar el libro:

"El que quiera interesar a los demás, tiene que provocarlos" (Salvador Dalí)

para celebrarlo y daros las gracias por seguir aquí (el libro ha sido escrito por y para vosotros), os regalo una de las historias...

... ragazza


Las cámaras de todos los aeropuertos que había pisado, debían contener imágenes de ella corriendo por los pasillos. Siempre llegaba con el tiempo justo. Una vez incluso perdió un vuelo. Pero hoy no era el caso. Era viernes 23 de diciembre y temía que hubiera overbooking, así que prefirió llegar con tiempo al aeropuerto y asegurarse un asiento de vuelta a casa. Facturó una maleta. La auxiliar de tierra le asignó el asiento 8A, haciendo caso a su petición de “asiento en ventana lo más cerca posible de la cabina del piloto”. No temía volar, pero iba más tranquila en la parte delantera porque, en caso de turbulencias, se movía menos. Además, los refrescos llegaban antes.

La asistente de dirección del estudio de diseño gráfico donde trabajaba como freelance, le había reservado el vuelo de vuelta a las 10:45. Eran las 8.30 y ya tan solo con el bolso de mano, se dirigía hacia el control para entrar en la zona de embarque. Al pasar por delante del panel de información, vio que su vuelo tenía un retraso estimado de 1 hora.

No le importó demasiado. Podría tomar un capuccino tranquilamente y entrar en alguna tienda del aeropuerto para hacer alguna compra navideña.

Antes de pasar por el control, fue al baño. Era algo que intentaba evitar siempre que podía desde que leyó La hija del caníbal de Rosa Montero en el que empieza con una mujer desesperada porque su marido ha entrado en uno de los lavabos de un aeropuerto y ha desaparecido sin dejar rastro… Por más empeño que ponía en no ir al baño, no podía contener las ganas de hacer pipí cada vez que tenía que coger un avión. Así que siempre acababa entrando, pero iba lo más rápido posible. Una vez fuera se volvía a sentir segura.

Tuvo que quitarse cinturón y zapatos para poder pasar por el arco policial sin hacer saltar la alarma. Se estaba calzando de nuevo cuando escuchó por megafonía que su vuelo sufría un nuevo retraso. Se acercó a un punto de información y una chica con un pin de Aena en la solapa de la americana, le corroboró que sí, que el vuelo a Milán sufría un retraso de más de tres horas. Demasiado tiempo. Llevaba dos días en Barcelona encerrada en una feria y apenas había salido de allí. Tan solo para ir a dormir al hotel donde le habían reservado una habitación doble de uso individual, a dos calles de la feria. Pensó que quizás esa era la oportunidad que tenía de poder pasear por las Rambles, tal y como le había recomendado su hermano Paolo.

Cogió un taxi que en menos de veinte minutos le dejó a pocos metros de Plaça Catalunya. Esos días el centro estaba muy embotellado y como ella le había contado que tenía poco rato ya que debía coger un vuelo, la dejó en Gran Vía esquina Balmes, indicándole cómo llegar hasta las Rambles.

El paseo fue agradable. No sabía adónde iba. Tampoco le importaba. Se había puesto la alarma en el móvil a una hora prudencial, para que le diera tiempo a salir de donde estuviera, coger un taxi y llegar de nuevo al aeropuerto.

Al llegar a las Rambles bebió agua de una pequeña fuente. Desconocía que se trataba de la Font de Canaletes y que si bebes de esta fuente vuelves a Barcelona.

Paseó rambla abajo admirando las estatuas humanas. Había un hombre de hojalata. Siempre le había gustado el cuento de El Mago de Oz y tiró un euro en el plato que éste tenía bajo sus pies con algunas monedas. Pensó que si todo el mundo le daba algo, quizás algún día podía comprarse un corazón. El hombre de hojalata se movió lentamente, la miró y le guiñó un ojo mientras se volvía a quedar totalmente estático.

Había varios puestos de flores. Abundaban las ponsettia, las rosas y los claveles. Un poco más abajo, delante de un grupo de adolescentes que, guitarra en mano y sin ninguna vergüenza, cantaban villancicos, vio un quiosco que vendía prensa italiana. Estuvo tentada a comprar un ejemplar de Corriere della Sera, pero pensó que ese era un momento para disfrutar de todo y de nada. No quería ser consciente de lo que ocurría en el mundo. Ese era un momento para ella sola.

Llegó al Liceu. No lo hubiera sabido si no es porque ese era el nombre que ponía en la parada de metro. Si hubiese ido con alguien, se hubiese hecho alguna foto allí, le gustaba el cartel. Siguió bajando, sin ser consciente de que si bajaba y bajaba llegaría al puerto. Y al mar. Y si siguiera, podría nadar hasta Menorca y, una vez hubiese descansado un rato, de allí a Milán.

Dio media vuelta. Había visto una cafetería al inicio de las Rambles y quería sentarse en la terraza a disfrutar del sol. El tiempo era frío, pero al sol se estaba bien.

Consultó la hora en el reloj de un edificio. Ella no llevaba reloj. Nunca. Vio que aún quedaban dos horas para que sonara la alarma. Se pidió un capuccino y un agua. Observó a las personas que pasaban por la calle. Pocos eran turistas. La gente iba demasiado deprisa como para serlo. Lo dedujo porque los turistas no corren, disfrutan de todo lo que ven, van mirando arriba, a los lados, hacen fotos, sonríen… Pero la mayoría de las personas que veía pasar por delante de la cafetería y cruzar de un lado a otro, no contemplaban, solo miraban con el semblante serio si venía alguien del otro lado con el que intentaban no chocar.

No tenía ganas de pasear más. Prefería quedarse allí sentada. El camarero le trajo la cuenta. Ella pensó que quizás llevaba demasiado rato para haber tomado tan solo un café y un agua, así que pidió si le podían hacer un bocadillo de queso. Pero pequeño. No solía comer mucho.

Mientras esperaba, pensó en que hacía tiempo que no se sentía tan relajada. ¿Y si se quedaba allí para siempre?. Quizás se moviese si alguien le tirara una moneda en el plato. Cerró los ojos.


jueves, 1 de abril de 2010

... regalito

parece una mañana como cualquier otra... me levanto y, tras dar el desayuno a Noa y dejarla en el parque jugando, enciendo la cafetera... hoy he decidido tomarme un Roma. Últimamente compro las cápsulas en función del color para dárselas a lascosaderas y que puedan hacer pulseras, collares y demás cosas preciosas que hacen ellas...

miro por la ventana... mmppffgg... no hace sol... y me duele la pierna de hacer ejercicio ayer con la máquinarreglatodo...

enciendo el ordenador y compruebo el correo... a estas horas de la mañana sólo suelo recibir correo de algún diario y de una web de compra por internet de ropa de conocidas marcas rebajadas hasta un 70%... solo he comprado una vez, nunca encuentro gangas, quizás porque las prendas que suelo comprarme en tiendas convencionales, suelen ser más económicas que las de precio rebajado -aunque sea al 70%-...

el correo me anuncia que se están descargando 5 emails que pesan más de 60mb... mmmm...

noticias... ropa... oh! de: Eva - asunto: un regalito... leo lo que me escribe y sonrío... es más, me emociono... música!... enseguida guardo todas las canciones, las cargo en el Ipod y escucho, mientras me tomo el café solo, el nuevo cd de Amy McDonald...

parece que no es una mañana como cualquier otra...

miércoles, 31 de marzo de 2010

caos...

casi dos meses sin escribir (en el blog)... casi dos meses sin tener delante esta página en blanco que tanto ha sacado de mi... casi dos meses dedicándome a nuevos proyectos (uno profesional, muchos personales)...

echo una mirada atrás para ver qué he estado haciendo estos dos meses y que me ha apartado de este blog que abrí hace casi dos años y he cuidado poco últimamente y, aparte de quejarme del frío, de cambiar de look, de cambiar de trabajo, de disfrutar de momentos inolvidables con amigos y familia, de descubrir día a día a mi hija -que ya aplaude, ríe, dice adiós con la mano, se pone de pie, gatea, dice papá y mamá a su manera, sonríe y patalea cuando te ve y que nos da alegrías y ninguna pena-, he estado preparando algo que ha llenado muchas horas de este invierno... todo empezó en diciembre, en medio del caos navideño...
... caos

De pequeño siempre me había gustado pasear por la ciudad los días cercanos a Navidad. Recuerdo el primer día que paseamos un 20 de diciembre por Portaferrissa. Mi padre me llevaba encima de sus hombros y desde allí arriba podía ver muchas cosas. La gente iba caminando deprisa, unos subían, otros bajaban, entraban en una tienda y después en otra. Siempre iban con bolsas. Alguna vez había visto algún padre gritando el nombre de su hijo, el cual se había perdido entre la multitud. Yo lo veía. Estaba en un escaparate de una tienda de golosinas. Cuando por fin el padre lo encontraba, respiraba aliviado mirando al cielo, pero al niño le mostraba su enfado y lo cogía fuertemente de la mano para que no se volviera a escapar.

Hubo una vez que un señor se acercó a una mujer y le cogió una bolsa. No sé por qué gritó la mujer ya que creo que el hombre seguro que solo la quería ayudar porque la bolsa que llevaba pesaría mucho. Es lo que hacía mi padre con mi madre cuando paseábamos e íbamos de compras.

Veía a Papá Noel en todas partes. Mi padre me decía que solo los niños buenos lo podían ver. Y cuanto más bueno eras, más veces lo veías. Una, dos, tres… sabía contar hasta quince, luego volvía a empezar.

Las luces de colores me encantaban. Había unas estrellas que se iban iluminando cada vez de un color. Los iba diciendo todos a medida que cambiaban. Rojo. Azul. Verde. Amarillo. Siempre era el mismo orden. Cuando ya me había aburrido de este juego, volvía a contar las veces que veía a Papá Noel. Ese año había sido muy bueno. Por lo menos quince veces.

Mi madre, antes de salir de casa, le decía a mi padre que me pusiera el gorro que había tejido mi abuela el año anterior. Tenía dos borlas que colgaban de los lados que a mí me encantaba estirar. Una era roja y la otra verde. Mis dos colores favoritos, aunque el rojo más. Había señores mayores sin pelo que pensaba que seguro tenían frío porque no llevaban gorro. Quizás es porque no tenían abuela.

Había veces que mi padre tenía que frenar en seco porque alguna persona se había cruzado. Le pedía perdón, pero su cara era seria. Esas personas no serían buenas, si hubiesen sido buenas, sonreirían de felicidad por ver aparecer a Papá Noel. A mí me pasaba. Me alegraba cada vez que lo veía. Yo les hacía señas para enseñarles donde había uno. Pero no miraban. O no veían.


Fuente: Foto cedida por el fotógrafo Toni Tugues: sense mirar

jueves, 25 de febrero de 2010

hierba mojada...

salgo a la terraza... después de varios meses lloviendo día sí día también, luce el sol... la brisa es agradable... el vecino de enfrente está regando las plantas... me impregna un olor de hierba mojada....

huele a verano...

si cierro los ojos puedo ver a mis padres sentados en el sofá de una casa que teníamos en la montaña... ya hemos comido y mi padre lee el periódico mientras mi madre ojea una revista de tendencias para redecorar el salón... el sol quiere entrar por la ventana, pero hemos bajado las persianas lo suficiente para poder disfrutar de la luz natural sin que el calor penetre en el salón... son las 4 de la tarde y en breve vendrán a buscarme para ir a la piscina... llamarán a la puerta y diremos: adelante!... no se cierra con llave... para qué? nos conocemos todos... algunos amigos de mis padres entran incluso sin llamar... de repente aparecen en el salón con algo de comer o beber... salen al jardín y allí toman el café y algún licorcito... una amiga de mi madre siempre trae rosquillas caseras... son deliciosas... un día me las intentó enseñar a hacer y me salían gruesas como un donut... quizás algún día consiga hacerlas como ella...

se oye una moto a lo lejos... creo que es Juan... somos tan pocos en esta urbanización que reconoces quién viene por el sonido de la moto... a veces oyes dos juntas y sabes que son esta nueva pareja del verano... se conocen desde que eran pequeños, pero este año, en las fiestas, se han descubierto... se han dado el primer beso entre los árboles del bosque...

parece que todos van hacia la zona comunitaria... a ver si vienen mis amigas a buscarme que no me lo quiero perder...

llegamos y colocamos las toallas al lado de la piedra que hay en medio del césped... parece puesta expresamente -seguro que es así- tiene forma rectangular y una altura ideal para sentarse, de forma que te cuelgan ligeramente las piernas... algunos ya se están bañando, yo espero las dos horas de rigor... cuento los minutos... meto un pie, está fría... me siento en el borde mientras mi amiga me cuenta una anécdota que le ha pasado con el chico que le gusta... nos vemos todos cada día, pero siempre hay cosas nuevas que contar...

se acerca un chico de otro grupo... nos invita a una fiesta en casa de sus padres el próximo viernes... aceptamos encantadas... ya tenemos nuevo tema de conversación...

salimos del agua y a las siete bajamos al polideportivo... hoy hay dos partidos de fútbol sala... es la segunda ronda del campeonato... nosotras jugamos ayer, así que hoy toca descanso... todos los de la urbanización se reúnen para animar a sus amigos, hermanos, hijos... mientras se disputa el partido, alguien hace unos lanzamientos a canasta en el minicampo de baloncesto... en la otra esquina puedes ver a un padre que juega con su hijo pequeño... no levanta dos palmos del suelo pero también quiere disfrutar del acontecimiento del día...

las chicas mayores cogen las motos y van en busca de agua para los jugadores de fútbol... nos ofrecen si queremos acompañarlas y así nos dan una vuelta en la moto... sonreimos... nos sentimos mayores...

a las nueve empieza a anochecer... tenemos que ir a casa a cambiarnos para, después de cenar, ir al club social... allí disputamos las partidas de cartas, parchís y dominó que también son parte de la fiesta mayor y cuyos premios se entregarán el último día de agosto, en la gran paella que se celebra anualmente...
el partido ya ha terminado... para sorpresa de todos, han ganado los más pequeños... vamos hacia casa... recogemos las toallas que hemos dejado secándose en la piedra de la piscina... el jardinero ha puesto los aspersores y está regando el césped que rodea la piscina... me encanta el olor de la hierba mojada...

cierro los ojos... huele a verano...

miércoles, 3 de febrero de 2010

... what else?

hace un mes que no escribo nada en el blog... melancolía invernal que no quiero contagiar... pero parece que la lluvia nos ha dado una tregua... y, según vi ayer en el TN de Tv3, a partir de hoy también lo hará el frío... así que vuelvo a estar activa, con ganas de todo...

son las seis de la mañana y Noa se ha despertado para comer... he dormido apenas cuatro horas pero estoy feliz delante de mi pececito blanco... escucho una canción en la radio -suena Believe de Cher-... me estoy tomando un café Roma -what else?- tras comer una tostada con nocilla, y fumandome un cigarro... estoy en la mesa de la cocina, aún no hace tiempo de salir a la terraza... ya queda menos...

he leído algunos blogs que sigo, he recolectado frutos de algún árbol de mi granjita en Facebook, he leído los titulares en un diario digital y, por fin, aquí estoy, escribiendo, después de un mes sin hacerlo, en el blog...

llevo meses buscando trabajo, y los días en los que más activamente lo he hecho han sido los martes a partir de las once de la noche... en Barcelona, Amsterdam, Guatemala... ayer tocó las Islas Caiman... -sin desempleo, sin delincuencia, paraíso (fiscal o no, me da igual)...

encontré varias ofertas... mi nivel de inglés -teniendo en cuenta que es el idioma oficial de allí- es un handycap para acceder a un puesto que, por experiencia, me correspondería... pero podría empezar trabajando en cualquier cosa y en unas semanas intentar optar a algo más acorde a mi profesión... tampoco difiere mucho de lo que hago en Barcelona...

veo en televisión que muchos españoles se han afincado en otro país... a todos les va bien... están contentos de haber dejado por una época su ciudad, su país, sus costumbres... están felices al otro lado del mundo (vi)viendo cosas que no salen en los libros...

desde siempre he tenido la inquietud de dejar por un tiempo mi ciudad... pero no he tenido oportunidad de irme - probablemente no he sabido (o querido) verla-... siempre ha habido algo que me ha echado hacia atrás... que si la familia, que si el dinero, que si la empresa... excusas...

de un tiempo a estar parte no paro de darle vueltas... me sabría muy mal irme ahora que ha nacido Noa... mis padres la añorarían mucho -es su única nieta- y les dolería en el alma estar meses sin verla... papá, mamá, he encontrado trabajo... es a siete mil quilómetros, pero vendremos en verano y vosotros podéis venir cuando queráis, y así estáis con Noa... el trabajo? de camarera en un bar de playa... sé que entenderían -si supiese cómo explicárselo- la necesidad imperiosa que tengo de hacer algo así... en el fondo, creo que ya lo saben...

Quim es algo reacio a esta idea... por un lado piensa que podría estar bien, pero él no tiene esta inquietud tan latente como yo... evidentemente, sin él no me iría, así que miramos juntos las ofertas de trabajo, pero él se lo toma como un entretenimiento, mientras yo me iría ahora mismo al aeropuerto... él ve las cosas con una persepectiva totalmente diferente a mi... él piensa que qué pasaría si no nos adaptáramos, si no fuese lo que imaginamos, si tuviéramos que volver... ¿volver?... ¿qué problema hay en volver?... pienso que esto sería lo peor que nos podría pasar... y volveríamos contentos por reencontrarnos con toda nuestra gente... explicándoles cosas que no salen en los libros... ah! y con un nivel avanzado de inglés... y quizás entonces, aquí, encontraría trabajo... what else?

viernes, 1 de enero de 2010

... acabo de llegar

estoy sentada en el sofá con mi pececito blanco apoyado en mis piernas... me lo regaló Quim hace unos días por mi cumpleaños... tiene el teclado cómodo y mis dedos se desplazan rápidamente... desde que lo tengo, no he dejado de escribir (apenas en el blog, pero sí muchas otras cosas que aún no he publicado)...

me acompaña Fito... en lugar de ponerlo en el Ipod, he decidido abrir la página web de youtube y así escuchar las canciones que no tengo... ahora suena una de mis favoritas... Me equivocaría otra vez... a pesar de que la letra es triste, a mi me transmite paz, buen rollo... la escuchamos un día en el coche de Roger y Clara... volvíamos de una cala de agua transparente... tras bañarnos y tomar el sol, comimos un pescado típico croata en un chiringuito de madera con cuatro mesas... íbamos por una carretera camino al apartamento que habíamos alquilado en Vis... mientras sonaba la canción, los cuatro mirábamos por la ventana... nadie decía nada... cuando terminó, alguien comentó que ese momento había quedado inmortalizado con esa canción... quizás fui yo...

encima de la mesa de delante del sofá hay un biberón vacío que Noa se ha tomado antes de dormir, un paquete de Marlboro medio lleno, un ceniceo y el móvil -que no ha sonado en todo el día-... Quim se ha levantado de mi lado y se ha ido al ordenador que tenemos en el otro lado del salón... supongo que a navegar un rato...

me tapo con la manta... a pesar de tener la calefacción puesta, me gusta estar calentita mientras escribo...

esta mañana -bueno, lo de mañana es un decir porque ya eran las 3 de la tarde...- he ido a buscar a Noa... ayer la dejamos a dormir en casa de mis padres ya que nosotros íbamos a celebrar el fin de año a casa de Xavi y Mariajo... fuimos 14... lo pasamos muy bien... he llegado a casa con la niña -normalmente se alegra cuando me ve, me sonríe, pero hoy ha sido diferente... la he visto especialmente contenta... nerviosa... emocionada de verme... la he cogido y le he dado mil besitos... ella no entiende que hemos cambiado de año... pero la he felicitado igual... - he despertado a Quim y se ha alegrado que la niña ya estuviera en casa... también la ha besado y felicitado... Noa no dejaba de patalear de contenta y hablar con su lenguaje de bebé -supongo que nos contaba todo lo que había hecho con los abuelitos-... hemos comido y antes de poner a la niña en su cuna, hemos bajado el colchón porque ya empieza a mediolevantarse y en cualquier momento, se pone de pie y se cae... se hace mayor...

ayer, antes de salir de casa hacia Graceland, miré en internet rituales para el año nuevo -todos se rieron de mi, bueno, conmigo, yo también me reía-... leí que para tener suerte, tenías que llevar monedas en la mano izquierda mientras te tomabas las uvas... que llevaras algo rojo... que pusieras algo de oro en la copa de cava con la que brindarías... que levantaras el pie izquierdo justo antes de terminar las uvas para entrar en el año con el pie derecho... que te terminaras a tiempo todas las uvas... que pidieras un deseo por cada una... y más que, ahora, no recuerdo... me concentré para hacerlo todo... algo rojo si llevaba... el anillo de casada en la copa... dinero en la mano izquierda... y las uvas, peladitas y sin huesos, me las acabé a tiempo... lo de levantar el pie izquierdo, creo que me olvidé... lo que si intenté es pedir un deseo cada vez que me comía una uva... cuando ya llevaba tres, no sabía qué pedir... doce deseos?... me di cuenta de que no deseo tantas cosas... será porque en el fondo tengo más de lo que a ratos pienso... no puedo decir lo que pedí, porque si no no se cumplirá... y, creedme, lo deseo con todas mis fuerzas...

he empezado bien el año... ayer noche, rodeada de amigos y recibiendo mensajes de gente con la que también me hubiera gustado estar pero, como ya he dicho en el apartado nuevos momentos alrededor de una mesa, no se puede reunir a todo el mundo en una noche, y, a partir de hoy, tengo todo el año para compartir buenos ratos con ellos... esta mañana felicitando a mis padres y abrazando a mi hija... toda la tarde con Quim y Noa en casa, disfrutando de estar los tres juntos... y ahora, sentada en el sofá, con mi pececito blanco apoyado en mis piernas, escuchando a Fito cantar -como si lo hiciera el 2010- Acabo de llegar...

... qué te voy a decir, si yo acabo de llegar... si esto es como el mar (...) dejadme nacer, que me tengo que inventar..."


jueves, 31 de diciembre de 2009

... la cosadera

24 de diciembre. Por motivos que no vienen al caso, esa mañana tuve que ir a trabajar (no me tocó la lotería) a otro lugar al que no había ido nunca y dudo que vuelva alguna vez.

Entró una chica con una carpeta negra en la mano. Era morena, de pelo rizado y tez blanca. No parecía tener más de 20 años. Su voz era dulce y mostraba timidez... ¿puedo robarte cinco minutos de tu tiempo?- me preguntó… Por supuesto que sí- respondí con una sonrisa. No me costaba nada escuchar lo que me quería decir, al fin y al cabo, tengo todo el resto de mi tiempo para hacer otras cosas. Me presentó unos dibujos que había pintado en clase. Era estudiante de Bellas Artes y, junto con sus compañeros de facultad, habían organizado una exposición en la universidad para conseguir dinero para el viaje de fin de carrera a la India.

Abrió la carpeta y me enseñó sus dibujos. Eran pequeñas obras de arte -pequeñas porque no es conocida, pero seguro que algún día lo será-... Me emocioné al ver esas acuarelas tan coloridas, con tanto detalle y que tanto expresaban. Me quedé ensimismada con una en la que había una mujer con un bebé en brazos. Estaba de pie en una playa, de espaldas, mirando el mar. Una mirada de esperanza, me dijo. En un solo momento vi una historia. Le pedí si podía escribir un cuento basado en la imagen. Se emocionó al ver mi entusiasmo con su obra. Había tenido varias críticas de algunas personas a las que, como yo, les había pedido solo cinco minutos… Bellas Artes, esto es una carrera?- le había dicho con despercio un hombre… Bueno, va, te compro una, pero no al precio que dices, te pagaré menos- le había impuesto otra mujer….

Me apenó que hubiera gente que le dijera que es lo que tenía que pedir por sus dibujos. Gente que cree que puede valorar el tiempo y creatividad de otros… no puede ser que alguien ajeno les juzgue si es caro o no, si vale eso o vale menos… con esta actitud les dicen que no valen tanto como piensan. Y el problema es que la gente que está empezando, se lo acaba creyendo. Y eso le pasaba a Elena.

Me gustó mucho ese dibujo. Matrícula de Honor- me dijo. Le pregunté el precio y me dijo que el precio variaba en función de la nota que les hubiera puesto el profesor. Si era matrícula x, si era notable x menos y, … me hizo gracia esta forma de valorarlo. No podía pagarlo. Ella me lo quería rebajar, pero me negué. Le dije que prefería uno de tamaño pequeño. Ella quería sí-o-sí que me quedara el grande al mismo precio que el pequeño. Pero no lo hice. Me quedé uno pequeño. Le insistí en que no podía vender más barato de lo que ella había valorado a priori. Que no permitiera que nadie le hiciese creer lo contrario.

Estuve (ad)mirando todas las láminas. Todas tenían como tema principal la India. Paisajes, lugares, gente… Al ver una en concreto, pensé en Mariajo, mi amiga cosadera. Como nos había invitado a pasar el fin de año en su casa, le quería llevar un regalo. Llevaba días pensando en qué. Tenía que ser especial. Y lo encontré. Un 24 de diciembre. En un lugar en el que no había estado nunca y al que dudo que vuelva.

Sobre una playa, sentada en la arena, una mujer de espaldas mira hacia el mar. En sus manos tiene una cinta de flores. Está haciendo un collar. Es una cosadera.

martes, 22 de diciembre de 2009

... eso, no hay dinero que lo cambie

en unos minutos empieza el esperado sorteo del Gordo... no sé si es por la crisis, si es que no ha hecho frío hasta ahora -y, cuando lo ha hecho, ha sido demasiado y no apetecía salir a la calle- o si es que ya no sale apenas el anuncio de la lotería... quizás soy yo sola, pero está a punto de empezar y aún no estoy emocionada pensando qué haría si me toca...

quizás estoy así porque después de muchos años, hoy no voy a poder ver el sorteo -dudo que en xxx me dejen, ni siquiera, poner la radio-... así que quizás estoy toda la mañana pasando frío, viendo como llueve sin poder salir a tomar un café, fregando el suelo cada vez que entra alguien sólo a mirar... y resulta que, en el minuto m, la niña x y el niño y de San Idelfonso han sido fotografíados con mi número impreso en la bolita marrón... aún no lo sabré, pero de repente seré millonaria y mi vida va a cambiar...

mmm... 300.000 euros (imposible que sea más, porque no he jugado más de un décimo por número)...

lo primero que haría sería despedirme de mis compañeras de trabajo -y no porque piense que con ese dinero ya me puedo retirar, porque sé seguro que no, sino porque buscaría algo mejor tomándome un café cuando me viniese en gana-... inmediatamente después, miraría vuelos -low cost, por supuesto, no vayamos a gastarlo todo en un día- y me iría de viaje... Nueva York estaría bien, pero en esta época hace mucho frío, además es un viaje que tenemos pendiente con mis ex-socios, así que quizás propondría a Quim irnos una semanita a alguna isla paradisíaca después de fin de año -lo pasaría en Graceland igualmente- y dejaríamos NY para mayo o junio... me compraría un coche -mi viejo Peugeot 206 lo entendería-... como sería un todoterreno, debería cambiar de parking, así que aprovecharía para comprar una plaza de parking para coche y moto en el barrio... haría algún regalo a mis padres, demás familia y amigos que me apetezca... iría a cenar una noche al Bulli... encargaría en el teletienda una power plate -sigo sin conseguir ir al gimnasio-...

... sigo pensando... pero creo que no haría mucho más... de hecho, creo que la vida no puede -o no debe- cambiar tanto... Noa se seguiría despertando a las 7.00am para desayunar... eso no hay dinero que lo cambie -ni quiero-... debería dejar a mi hija en casa de los abuelos cuando Quim y yo nos fuéramos de viaje -no es que no quiera viajar con ella, me muero de ganas, pero antes necesito hacer un viaje con mi marido porque creo que nos lo merecemos... y lo necesitamos-... una semana sin verla sería duro, la echaría mucho de menos... eso no hay dinero que lo cambie -ni quiero-... nuestros amigos, compañeros ideales de cenas, de conversaciones, de risas, de apoyo y ánimos -todo momentos inolvidables- seguirían siendo los mismos... eso no hay dinero que lo cambie -ni quiero-...

... y seguiría con este blog... unas semanas escribiría varios días seguidos... otras, por el contrario, no daría señales de vida... y no porque no quisiera, o porque no tuviera tiempo... quizás porque me quedaría en blanco... sin inspiración... sin poder teclear dos palabras seguidas con sentido... y eso, no hay dinero que lo cambie...

domingo, 29 de noviembre de 2009

... el somni de la petita Efwa

ayer recibí dos regalos de parte de una persona que acababa de conocer... el primero -y no por ello más importante- fue decirme con una gran sonrisa y una mirada sincera, que le encantaba mi blog... el segundo fue el cuento El somni de la petita Efwa (también editado en castellano por ING Edicions) escrito por Àngels Consuegra y con ilustraciones de M.Carmen Fortuño (la persona que me lo regaló)...

... las ilustraciones son como pequeñas obras de arte... llenan de color una historia -a priori- triste...

... la autora del cuento, tras un trágico acontecimiento en su vida, decide irse como voluntaria a un pequeño orfanato de África... allí trabaja con niños que sufren parálisis cerebral, como la pequeña Efwa... fruto de esta experiencia, nació este cuento, cuyos beneficios son para ayudar a este pequeño orfanato y otros proyectos solidarios relacionados con la infancia... tenía los ojos llorosos mientras lo leía... lo he hecho en voz alta, como si se lo contara a alguien... me ha emocionado ver cómo se puede enternecer una tan cruda realidad... he llorado cuando he sido consciente de que los más desfavorecidos se ilusionan con pequeñas cosas... y no lloraba por ellos... sino por mi... por ver cómo hay tantas cosas cotidianas que a ellos emocionan y a nosotros nos pasan desapercibidas... Efwa sonríe al ver una mariposa revolotear a su alrededor... se ríe sin parar cuando se escurre la pastilla de jabón, como si fuese un pececito, dentro del barreño donde cada día la baña su madre...

gracias, M.Carmen por este regalo... gracias, Àngels, por compartir con nosotros tu experiencia...

en cuanto Noa tenga edad para entenderlo, se lo contaré una y otra vez... le enseñaré los dibujos, le explicaré la historia... y le ayudaré a disfrutar de las cosas cotidianas y que sepa lo afortunada que es... yo aún lo he de aprender...


sábado, 28 de noviembre de 2009

cuidado con lo que deseas porque puede hacerse realidad...

hace unos meses, le estaba llorando a mi amiga Mª José con un problema existencial... estaba a punto de ser madre y, como si volviera a ser una niña, debía decidir qué quería ser de mayor... le decía que en el fondo mi vida tendría que haber sido más hippy...

había estado en Ibiza la semana anterior y me había perdido -un día tras otro- por los mercadillos hippies... yo quería vender espejitos pintados a mano de flores naranjas y verdes!!... y le dije: si no puede ser en el Mercat Las Dalias de Ibiza, también sería feliz vendiendo espejitos en los mercadillos que montan algunos sábados y domingos en la Plaza Sarrià...

seis meses más tarde aquí estoy... , participando como vendedora en el Mercat Boig que han organizado en la Plaza Sarrià... lo cierto es que la parada es de Las Cosaderas, pero me ha dejado incluir entres sus preciosos anillos, pulseras, monederos... un par de cuadros y un espejito lleno de flores color naranja y verde... deseo cumplido...

ahora quiero...

miércoles, 11 de noviembre de 2009

el camino equivocado...

son las dos y media de la tarde... vamos por la carretera y vemos un cartel rojo que nos indica que hay un restaurante con vistas panorámicas... seguimos el camino... tiene una vista privilegiada de todo el valle... el día es tan claro que hasta se ve el mar... somos cuatro y el restaurante, no muy grande, no tiene todas las mesas ocupadas... vemos una al fondo, al lado de la chimenea encendida, que es ideal para calentarnos tras el paseo a 10ºC que hemos hecho durante toda la mañana... mmm... huele a carne a la brasa... preguntamos si tienen mesa libre para comer... nos atiende la dueña del local... si, esperen un momento, cuántos son?... 4 personas... perfecto!... ah y un cochecito... no, entonces no... cómo que no?... no, es que no cabrían... pero si es un cochecito muy pequeño, cabe en cualquier lado... no, no, es que no cabe... de verdad, que por lo que veo, cabe perfectamente... no, no... además no tienen reserva... tras insistir un rato -como he dicho ya eran las dos y media y el restaurante más cercano estaba a más de media hora...- la antipática dueña del local, nos responde de mala gana con un bueno, esperen, miraremos a ver qué podemos hacer...

al cabo de un cuarto de hora volvemos a preguntar... fuera hacía frío y cada vez resultaría más complicado encontrar un sitio donde comer... no, es que no lo sé, porque hay reservas... no tienen reserva?... no, es que es la primera vez que venimos, no conocíamos el restaurante... bueno, no sé... por favor, nos pueden indicar si nos darán de comer a una hora decente o ya tiene claro que no? más que nada para saber a qué atenernos... grrr... esperen un momento...

diez minutos más tarde, tras ver atónitos como reñía a un niño -no era su hijo sino el de una clienta- que jugaba en el jardín y oirle decirle a una pareja que no le quería calentar los potitos de sus hijos en el microondas, la antipática y borde dueña del local nos indica que podemos pasar... nos cede la mesa del fondo, la que -en secreto- queríamos nosotros... de repente... veis qué bien?... tenéis la mejor mesa... es que al final todo se puede arreglar... la antipática, borde e hipócrita dueña del local nos hace un rato la pelota...

no llevamos ni cinco minutos sentados y nos viene la antipática, borde, hipócrita y corta dueña del local y nos dice que si nos podemos levantar, que ha llegado la reserva que tenían para esta mesa... son unos clientes "vip" que siempre piden esa mesa... nuestra cara de póquer hace que los clientes super vips les digan que da igual, que ya se sientan ellos en otra mesa -igual de acogedora, igual de grande...- que no hace falta que nos levantemos... les damos las gracias y de repente, la antipática, borde, hipócrita, corta y loca dueña del local, se esfuerza durante toda la comida para que estemos a gusto... viene cada cinco minutos a la mesa para preguntarnos si está todo bien... que si el niño (Noa a sus ojos es un machote) está calentito y tranquilo... nos cuenta que ella es enfermera de quirófano y su marido abogado... que no son restauradores -ya se nota-... que ella compra, cocina, sirve, vende... vale, pero, por favor, nos puede traer a mi marido y a mi las costillas de cordero, que nuestra pareja de amigos ya se las han terminado y nos apetecería, en la medida de lo posible, poder comer juntos el postre?... vienen tres personas diferentes a tomarnos nota de la bebida... y otras tantas cuando llega el momento de pedir los cafés... la cuenta -que hemos mirado con lupa- solo ha sumado un refresco de más -raro teniendo en cuenta que, según todas las veces que han venido a tomarnos nota, sumaríamos dieciocho cervezas, siete aguas, doce cocacolas y nueve cafés-...

los rovellons, alcachofas y caracoles que pedimos como entrantes estaban buenos... las costillas de cordero a la brasa -aún comiéndolas en dos turnos- deliciosas... el lugar era acogedor... las vistas excepcionales... pero no volveremos... con lo fácil que es decir las cosas bien de entrada... el restaurante?... pues sí, por qué no decirlo?... Masia Can Carbonell, en la carretera de Sant Celoni a Santa Fe del Montseny... un cartel rojo en el lado izquierdo de la carretera os indicará el camino... el camino que no debéis seguir...

martes, 10 de noviembre de 2009

... tres de cada cuatro pagan en efectivo

este vestido que está mirando sienta muy bien... y solo queda uno... por qué no se lo lleva a casa y se lo prueba con las medias adecuadas, con algún pañuelo que tenga...?... si no le convence, puede venir y cambiarlo por otra cosa... no, no devolvemos el dinero... pero le podemos hacer un vale que no caduca... piense que cada semana entran prendas nuevas... además, con las navidades a la vuelta de la esquina seguro que encuentra algo para usted o para regalar... por cierto, el fular que tenemos en el escaparate combina ideal con este vestido... mire, salgamos un momentito fuera para verlo bien a la luz del día... y luego lo puede aprovechar con un tejano y una camisa y dar un toque divertido... es uno de esos complementos que casan muy bien con diferentes prendas... lo dicho -metiendo vestido y fular dentro de una bolsa- pruébeselo tranquilamente en casa y si no le acaba de convencer, viene sin ningún compromiso y lo cambiamos por otra cosa... pagará en efectivo o con tarjeta?....

lunes, 2 de noviembre de 2009

... un día como tantos otros?

café con hielo en la terraza... un cigarro... el sol me impide abrir más los ojos... da igual, los mantendré cerrados... así puedo pensar... parece un día como tantos otros... pero no lo es... hoy empiezo un nuevo trabajo... en el ipod suena una canción que me recuerda una época muy buena de mi vida... hoy empieza una nueva época... será buena?... la música me dice que si...

sábado, 17 de octubre de 2009

... el vestidito ibicenco

hace un año escribí un post -guardando en cajas el verano- sobre el cambio de armario de verano a invierno... siempre me ha resultado traumático...

ayer vestía con un pantalón de verano y camiseta de tirantes y hoy he de bajar las botas del altillo... ni me he dado cuenta y ya he de hacer de nuevo el cambio de armario... y esta vez el tiempo no me ha dado tregua... ha de ser hoy porque ayer hacía calor y hoy ya no... así que escalera en mano, hemos empezado a bajar todas las cajas donde tan felizmente estaba la ropa de invierno... la de verano parece que no quiere moverse del armario y, a regañadientes, la he conseguido descolgar y doblar a conciencia esperando que el verano que viene no cambien las modas y pueda volver a ponerme el vestido blanco que con tanta ilusión me compré en Ibiza antes de verano...

es curioso... pero no me ha resultado un trabajo duro... incluso me apetece volver a ponerme la ropa de otoño... fulares -en verano también llevo, pero son más finos- ... gorros... chaqueta de piel... jersey de cuello alto... vestidos de lana, medias, complementos varios... ropa nueva... ropa vieja... ropa que el año pasado tuve que dejar de ponerme al salir la pronunciada barriga... anda, si que tengo cosas para re-estrenar!...

todo lo de verano está ahora con cara de pena en una caja... en un altillo sin luz... pero en unos meses volverá a airearse... así que no tiene derecho a quejarse... porque esto es algo que no pasa con la de Noa... a ella ya no le va bien, así que la he guardado para siempre... y qué haremos con todos sus vestidos?...

... ahora mismo hay un embarazo en mi vida y espero que sea niña... el vestidito ibicenco sería feliz...

jueves, 15 de octubre de 2009

... el abanico que he de cuidar

me gustan los abanicos... los de hilo, los de madera pintados a mano, los bordados... tienen su propio lenguaje... cerrarlo de golpe, significa: ya no os amo... abrirlo: acércate...

... del mismo modo que al conocer a una persona se te abre un abanico de muchas otras que, a partir de ese momento, también formarán parte de tu vida... cuando riñes con una persona, el abanico se cierra... de golpe...

y así estamos toda la vida... abriendo y cerrando abanicos... lástima que a medida que pasan los años, se cierran más que se abren...

disfrutemos de los que tenemos abiertos... quizás no nos damos cuenta, pero nos dan aire, algo tan necesario para vivir...

me gusta este... lo cuidaré... aquí lo dejo... siempre abierto...



jueves, 8 de octubre de 2009

... Horacio hace y sirve el mejor café

el otro día, Toni me informó de que Cuadernos Rubio ha creado una web desde la que te puedes descargar los cuadernos de caligrafía... conicide que hace un par de semanas, en el diario La Vanguardia, salió un amplio reportaje sobre los hábitos de escritura... que si todo está informatizado, que si la gente ya no escribe a mano, que si los sms te hacen inventar palabras y hacer faltas de ortografía... era interesante...

de un tiempo a esta parte, me he dado cuenta de que mi caligrafía es cada vez más inteligible... hace años -quince, quizás- una grafóloga hizo un estudio de mi caligrafía... la verdad es que acertó muchísimas cosas de mi personalidad... si ahora escribiera en una hoja en blanco cualquier texto para su estudio, estoy segura de que cambiarían muchas cosas... y no porque yo haya cambiado -que sí, está claro-... sino porque creo que la escritura ya no refleja la personalidad... ahora escribimos lo mínimo... nos cuesta... es lento... he observado que rechazo los bolis bic de toda la vida, aquellos con los que todos empezamos a escribir... cuando estaba en párvulos, recuerdo que hasta que no hacías ningún fallo, no te pasaban de lápiz a boli... yo me moría por poder escribir en boli!... el día que me lo dieron fue importantísimo para mi... volví a mi sitio con una sonrisa en la cara y el boli en la mano -era un bic cristal de color azul... el naranja nunca me gustó- pero ahora prefiero un pilot de gel... los bic son de escritura leeenta... y tengo prisa...

he estado curioseando los libros virtuales: escritura, grecas y números... escritura con minúsculas... iniciación de mayúsculas... iba pasando páginas leyendo las frases que te hacían repetir -cuatro veces-... Horacio hace y sirve el mejor café... los pasajeros hojeaban revistas... Javier come alimentos ecológicos... la oveja anda y la abeja vuela... su bella canción ganó el festival... de repente, me he dado cuenta de que llevaba más de una hora pasando "hojas" embobada con las frases... pero es que solo leyendo una frase, me imaginaba la historia... podría describir hasta el mínimo detalle cómo sonaba la canción, cómo era la cantante -porque era una chica-, qué ropa vestía, cómo era el escenario... qué hacían, como vestían y de qué hablaban, los asistentes al evento en el momento de la espera a que proclamaran el ganador del festival...

... Horacio lee el diario cada mañana mientras sus clientes saborean su café -dicen que es el mejor de todo Poble Sec-... los conoce a todos... no hace falta que le pidan qué quieren, él sabe qué toma cada uno... al verlo entrar por la puerta ya coge la taza -o vaso- adecuado, calienta la leche o abre la botella de Anís del Mono... lo sirve... el Senyor Maurici se sienta en la barra... Horacio no le da conversación... ya que sabe que él solo quiere tomar su cigaló tranquilo y fumarse un pitillo a escondidas de su mujer -el año pasado tuvo un achaque y le prometió que no volvería a fumar... no quiere disgustarla, así que prefiere no decírselo (aunque ella ya lo sabe y hace la vista gorda)-... solo son las siete y media de la mañana... ya han pasado muchos de los habituales... ahora descansa... a las ocho sabe que vienen los de la oficina de correos de al lado... parece ser que hoy el diario no trae buenas noticias...


Fuente: Foto cedida por el fotógrafo Toni Tugues: sense mirar

miércoles, 7 de octubre de 2009

... a dos quarts de tres

el domingo pasado por la mañana -bueno, lo de mañana es un eufemismo -no sé si está bien empleada esta palabra-, ya que eran más de las dos de la tarde- salimos a pasear por el barrio... son las fiestas y hay variedad de actividades...

íbamos subiendo por la calle mayor... oíamos aplausos... plas-plas-plas-plas... había un montón de gente concentrada en lo que, antiguamente -cuando Sarrià no pertenecía a Barcelona- era la plaza del ayuntamiento del pueblo... había numerosas personas con pantalón blanco, faja negra y camiseta roja o naranja... Castellers!... no lo había visto en mi vida... bueno, sí... por la tele o en fotos en los diarios... pero no había tenido la oportunidad de verlo nunca en directo...

llegamos justo cuando una niña de no más de ocho años y no más de un metro de alto, empezaba a trepar por una gran torre humana... altísima!... qué ágil... qué valiente... cuando coronó la torre y lanzó lo que yo diría que es un beso al aire -estaba muy alto e iba muy deprisa para ver que es lo que hacía con la mano- se me nubló la vista... me emocioné... plas-plas-plas-plas...

como ya era la hora de comer, mucha gente se fue y nos dejaron un hueco en primera línea... así que decidimos quedarnos a ver la siguiente torre desde nuestra situación privilegiada... esperamos... de repente, de entre una piña de gente, energieron tres niños -lo que sería el final de la torre-... les habían subido a pulso desde abajo... al cabo de pocos segundos, éstos estaban encima de otros tres -más mayores- también subidos a pulso... plas-plas-plas-plas... y luego otros tres... la torre iba emergiendo desde abajo... me emocioné... plas-plas-plas-plas...

no sé si era un vuit de tres amb folre... o un quatre de nou... o dos quarts de tres... solo sé que cada vez que veía a los más pequeños tan arriba y dando besos al aire, se me nublaban los ojos... tenía ganas de llorar... mitad emoción, mitad miedo... me entraban ganas de ir corriendo a abrazarlos y decirles lo valientes que eran -me contuve porque los padres pensarían que me había vuelto loca-...

no sé si Noa querrá ser castellera o no... ella lo decidirá... sé que pasaría miedo cada vez que la viera trepando tan alto, pero también me emocionaría... y me lanzaría besos por el aire!... lo mejor de todo es que no me haría falta contenerme ya que, cuando ya estuviera de nuevo en suelo firme, iría corriendo a abrazarla para decirle lo valiente que es...

martes, 6 de octubre de 2009

en señal de duelo...

... como tantos (tantos!) españoles estoy en paro... a primera hora de la mañana leo a conciencia La Vanguardia mientras desayuno... es martes 29 de septiembre y leo con estremecimiento que ha fallecido el empleado de un hotel de Barcelona, herido durante las fiestas de la Merçè (aprovecho este momento para dar mi más sentido pésame a la familia)...

... tras leer el diario, entro en el portal infojobs en busca de empleo y veo una oferta que me impulsa a escribir esta entrada: Recepcionista Noche AC Barcelona

... en otros tiempos, las personas que enviudaban vestían de negro durante un año en señal de duelo... debe ser que este año el negro no está de moda…

jueves, 24 de septiembre de 2009

... reducir, endurecer o tonificar?

ya basta... se acabó tanta tontería... que sí, que ha llegado el momento en el que ya no es una opción... tengo la obligación de hacerlo... tres veces por semana como mínimo... y cada semana... y cada mes... decidido!... he de ir al gimnasio... al mismo gimnasio en el que llevo un año apuntada -me darán algún regalo por cliente fiel?- y al que dejé de ir hace un año -vaya, qué coincidencia- porque me quedé embarazada... ya se sabe, embarazada no puedes hacer ningún deporte... y en el post-parto es fatal... y si encima llueve, vamos!...

pero el lunes que viene empiezo -si no llueve, si no me llama ninguna amiga para vernos si-o-si , si no hay ninguna urgencia del tipo el-pantalón-de-deporte-no-está-seco...-

pero claro... mmmm... llegaré y... ¿qué hago?... mmmm.... me niego a usar la máquina de correr porque aún tengo trauma con lo que me pasó el año pasado... me subí a la inofensiva máquina y puse el programa cardio... yo quería ir a mi ritmo, pero la máquina empezó a ir cada vez más rápido... y claro, yo no llegaba... no supe pararla... me caí... qué daño... aún me duele la rodilla... a lo mejor tengo una lesión y, claro, no puedo hacer deporte... ja!... es eso... no debería ir hasta estar recuperada del todo...

claro, que siempre puedo pedir que me hagan una tabla de ejercicios que no desgasten mi rodilla lesionada... pero seguro que me encuentro con el típico entrenador alto, guapo, morenazo, cachas... que me hablará con una sonrisilla diciéndome que empiece haciendo bicicleta, pero pensando: "tía, no me hagas perder el tiempo preparándote una tabla porque sé que no vas a venir más de dos días"... no, a él no voy a acudir... iré a la entrenadora... una chica con tipazo, barriga plana, con coleta alta y un chándal que le quedará divino -cómo puede ser?... a nadie le queda bien un chándal!- y que me hablará con una sonrisilla diciéndome que empiece haciendo bicicleta, pero pensando: "pobrecita, ésta se cree que por dos días que venga -eso si vuelve- va a conseguir muscularse y quemar toda la grasa..."

lo haré por libre -bicicleta, por supuesto-... ya que, por miedo a mi respuesta, más vale que nadie me pregunte que qué quiero... reducir, endurecer o tonificar?...


domingo, 13 de septiembre de 2009

... una botella de vino

un comedor privado... una mesa dispuesta para cenar... cinco amigos que se reencuentran tras el mes de vacaciones... estamos solos con nuestras anécdotas, nuestras risas, nuestras penas -pocas-... una botella de Gotim Bru es la protagonista de la noche... una botella de vino -bueno, al final caen dos- y una cámara de fotos que parece que solo es capaz de fotografiar a cuatro personas... la quinta siempre se queda fuera -aún posando los cinco-...

muchos platos de comida desfilan por la mesa... solomillo de ternera... rabo de toro... foie... rape con setas... jamón de guijüelo... pan de coca con tomate y aceite de orégano... ventresca de atún... higos -fruta de temporada que acompaña la mayoría de platos-... tres sabrosos postres que no recuerdo -duraron poco en la mesa-... unos mojitos que ponen el punto final al exquisito manjar -tras leer la carta, nos hemos decantado por pedir un menú degustación... queríamos probarlo todo...-

desde hace un año Albert y Jordi regentan de noche este clandestino restaurante de Barcelona... está escondido entre las calles del antiguo Sarrià, flanqueado entre las casas viejas -que no descuidadas- de dos plantas, que lucen geranios rojos y rosas en los balcones... el restaurante -moderno: blanco, negro, rojo- rompe con el estilo antiguo del barrio, pero queda perfectamente integrado... la comida -ya lo he dicho- deliciosa... el servicio, impecable... Albert y Jordi han sido testigos -sin saberlo- de una gran noche... y nos hacen disfrutar -aún más, si cabe- de la cena... nos explican los orígenes del restaurante... nos detallan cada plato... nos hacen sonreir cada vez que se acercan... les vemos reir -a lo lejos- de/con nuestros comentarios... antes de irnos, nos traen a la mesa la botella de Gotim Bru, la misma con la que hemos brindado por la amistad y los buenos momentos... quieren que la firmemos cual famosos -y me encanta!...hace tiempo que tengo las gafas de famosa... pero de esto ya hablaré otro día-... Clara, Roger, Toni y Quim ya han firmado dejando buenos comentarios... pero yo tenía demasiadas cosas que decir... no podía hacerlo en el espacio tan pequeño que te ofrece una etiqueta de vino a dividir entre cinco... simplemente puse la dirección del blog... y aquí, dos días después, está el post... ¿el restaurante?... no sé si decir cuál es... mejor encontrarlo uno mismo... por mi, sinceramente, no lo pondría... quiero que siga siendo clandestino... pero lo haré por ellos... por ellos y por los que realmente amáis la buena comida y apreciáis las grandes noches... Clandestino C/Jaume Piquet, 1 · Tel. 932 041 036

viernes, 28 de agosto de 2009

fin de ¿vacaciones?

El pasado martes, impulsada por el post "...domingo por la noche", escribí a Cartas de los lectores de La Vanguardia... quería compartir la historia... hice los cambios oportunos y a la mañana siguiente... tachán!... ahí estaba la carta publicada...

Cartas de los Lectores - Página 18 - La Vanguardia - 26-VIII-2009 -

Fin de ¿vacaciones?
Domingo por la noche. Uno de los momentos menos esperados de la semana. El fin de semana ha llegado a eso: a su fin... Pero cuando coincide que, además de fin de fin de semana, es fin de vacaciones, ese momento es mucho más traumático. En ambos casos, por un lado tienes ganas de volver a la rutina -esa de la que siempre nos quejamos pero que realmente necesitamos y que da sentido a lo extraordinario- pero, por otro, eres consciente de que te quedan cinco días por delante hasta el fin de semana siguiente, unos meses hasta navidad, otro año menos tres semanas para las vacaciones de verano. En definitiva, cierto tiempo para poder disfrutar de algo extraordinario.
He llegado el momento de volver a la rutina. Pero no para todos. Muchos se han quedado sin trabajo. Domingo por la noche. Fin de fin de semana. Fin de ¿vacaciones? 3.544.095 parados querrían tener una rutina para poder contar los días que les quedan para hacer algo extraordinario...
C
Barcelona

domingo, 23 de agosto de 2009

... domingo por la noche

domingo por la noche... uno de los momentos más tristes de la semana... el fin de semana ha llegado a eso, a su fin... pero cuando coincide que, además de fin de fin de semana es fin de vacaciones, ese momento es mucho más traumático... en ambos casos, por un lado tienes ganas de volver a la rutina -esa de la que nos quejamos siempre, pero que realmente necesitamos y que da sentido a lo extraordinario-... pero por otro, eres consciente de que te quedan cinco días por delante hasta el fin de semana siguiente... unos meses hasta navidad... otro año menos tres semanas para las vacaciones de verano... en definitiva, x tiempo para disfrutar de algo extraordinario...

yo hace años que no tengo esta sensación... y la necesito... sí, he planeado fines de semana... he ido de vacaciones -mejor dicho, de viaje-... incluso este año he pasado 5 semanas en un apartamento en la playa... y es el momento de volver a mi casa... a mi rutina... una rutina que he de crear, porque -como ya sabéis- tengo un bebé desde hace solo un mes y he dejado mi trabajo... os he de confesar que en el fondo tengo ganas... supongo que es porque todo va a ser nuevo... no sé que voy a estar haciendo dentro de un mes... o dos... y esta incógnita, no sólo no me asusta, sino que me motiva... porque me imagino haciendo algo que me apetece mucho... me imagino llevando a cabo mi nuevo proyecto... me imagino enseñando (aprendiendo) a (de) mi hija...

domingo por la noche... fin de fin de semana... fin de vacaciones... necesito tener una rutina para poder contar los días que me quedan para hacer algo extraordinario... si no, este momento no tiene sentido...

sábado, 15 de agosto de 2009

equilibri...

el seu nom no el sé, potser ni ell mateix el recorda... tothom el coneix(em) per Tanu... avui cumpleix 60 anys... -massa jove per ser iaio, massa iaio per no tenir néts-... 60 anys!... tot i que per a ell ja fa en 8 que no fa anys... des dels 19 compartia la seva vida amb la Lluïsa, però una llarga -i curta- enfermetat, va fer que a l'abril del 2001, ella el deixés sol... des d'aquell dia, el Tanu va haver d'aprendre a subsistir... va haver de fer equilibris per no caure... els primers dies no podia ni respirar... no en sabia...

viu a un pis gran... vell per a uns, antic per altres... està situat a la primera planta d'un edifici que data de 1900 del carrer Casp... els seus germans i néts insisteixen per a que se'l vengui i vagi a viure a un més nou i petit... però ell no vol marxar a un més petit... tot l'espai és poc per salvaguardar els records de la Lluïsa... i aquest pis en té molts... tots...

cada matí es lleva a la mateixa hora... tant se val que sigui dilluns que dissabte... març o octubre... les 6:45... encen el llum i posa l'aigua a la cafetera... abans ho feia amb aigua de l'aixeta, però l'Oriol, el fill dels seu nebot Marc, li va preguntar que perquè no posava una "de les que compres al súper, que així no gastava aigua"... li va semblar tant bona la observació del petit de 5 anys, que des d'aleshores només beu "la del súper"... -ara va més carregat quan va a comprar, però ho fa content-... la cafetera és la de les de tota la vida... tè tota la base cremada i fins i tot té el màneg trencat, però diu que no ha tastat café més bó que el que li fa ella... l'ha acompanyat des de sempre, la Lluïsa la va comprar a una botiga del carrer Tallers i va ser amb ella amb la que li va preparar el primer esmorzar en tornar de Sardenya del viatge de noses ... un café i cinc galetes Maria Dorada...

durant molts anys, entrava a treballar tant d'hora que no li donava temps d'esmorzar a casa, però des de fa 8 anys, quan es va pre-jubilar -de l'antiga feina, de l'antiga vida...-, és el que esmorza cada matí...

mentre es fa el café, agafa la capsa blanca i vermella on guarda les galetes -aquesta no recorda des de quan forma part de la cuina, però fins i tot -per fora- la tapa vermella té olor de galeta Maria Dorada...- i n'agafa unes quantes... cinc... encén la ràdio per escoltar les primeres notícies del dia mentre tot el pis comença a agafar l'olor que desprén el café acabat de fer...

a les 7:30 surt al carrer... ja hi ha força moviment... s'apropa fins al quiosc que tè a dos carrers -és el més proper, i té cura de comprar sempre allà el diari, no sigui que per falta de vendes, el tanquèssin i hagués de caminar més lluny-... agafa el tercer de la pila... abans llegia La Vanguardia, però un dia es va equivocar i va agafar El Periódico... es va confondre perque també era blau, i es que havia sortit la versió en català... li va convèncer suficientment com per tenir cura al dia següent de no equivocar-se i emportar-se La Vanguardia per error...

s'asseu a un banc del carrer Casp i llegeix el diari tranquilament... té la mania de començar sempre pel darrera... com va sentir alguna vegada, a algú, en algun lloc... ho fa perque si es mor mentre el llegeix, com a mínim sabrà com acabava...

a les 9:15 continua el seu passeig fins arrivar-se fins al forn a la cantonada amb Bruc... ja li tènen preparada la comanda amb una barra petita de pa acabat de fer i una barra de mig del dia anterior... posa ambdues a la bossa que porta sempre a sobre i respon a l'endevinalla que llegeix a la pissarra... cada dia l'encerta i la fornera li regala un briox com a tot aquell que ho endevina... ell l'agafa i li torna amb un piquet d'ull... m'ho poses massa fàcil... no tè cap mérit... el dia que em costi endevinar-la, em menjaré amb molt de gust el briox- li comenta mentres surt per la porta...

segueix el seu camí fins arribar al carrer Girona, el qual baixa fins abaix de tot, on Girona passa a ser carrer Méndez Nuñez... un cop allà gira a l'esquerra i arriba a la Plaça de Sant Pere... observa la font, compta els coloms i entra a l'esglèsia... s'apropa fins el petit altar que hi ha a la dreta i posa una espelmeta a la Verge... es queda en silenci uns minuts i surt disposat a donar de menjar als sis coloms que hi ha avui a la plaça... però no els hi tira tot el pà ja que encara li queda molt matí per davant... té una cita a la Plaça Catalunya... allà li esperen molts més coloms -pensa que segur que algun colom espavilat el segueix i aixi menja dues vegades-... s'enfila cap al seu destí, aquest cop pel carrer Trafalgar fins a la Plaça Urquinaona -a on no sap per què, no hi volen estar els coloms- i segueix fins arribar a on l'estan esperant...

és puntual a la cita... són les 11:05... els coloms l'esperen davant el banc situat abaix a l'esquerra... ell sempre s'asseu allà i els hi dona el pa desmigat fins que s'acava la barra de mig... però avui el seu banc està ocupat... no pot anar a un altra perque no vol trasvalsar als coloms... -i si demà es queden a l'altra i una altra persona els hi dona el menjar?-... ho haurà de fer de peu... no està acostumat... tè por a caure... haurà de fer equilibris...


Font: Foto cedida pel fotògraf Toni Tugues: sense mirar

Relat de ficció inspirada en la foto d'un home que no conec i del que no sé el nom... com diuen els escriptors de veritat -i perque em fa il·lusió posar-ho-: Todos los hechos y personajes de este relato son ficticios, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia...